Esta estación genera amor y odio por igual. A medida que se acerca, las discusiones entre los amantes del calor y los amantes del frío se vuelven tan acaloradas como sus temperaturas. Nuestra intención no es apoyar ni a uno ni a otro bando, pero vamos a hablar un poquito de las características que tiene esta época del año. 

¿Cuándo comienza?

Popularmente, el verano del hemisferio sur comienza el 21 de diciembre pero astronómicamente esto no siempre es asi. El solsticio de verano es el que da comienzo a esta estación. En ese instante los rayos del sol ingresan perpendicularmente al trópico de capricornio, el punto más al sur al que pueden llegar. 
Este año, el verano astronómico tiene su inicio el 21 de diciembre a las 13:28h y terminará el 20 de marzo a las 13:15h, cuando ocurrirá el equinoccio que dará inicio el otoño. Es decir que el verano durará 89 días. 

Algunos datos curiosos

El día del solsticio también es el día mas largo, o la noche más corta según cómo se quiera ver. Pero la cantidad de horas con sol depende del lugar – o la latitud- en la que nos encontremos. Cuánto más al sur de Argentina estemos, más largo será el día. En Jujuy, el 21 de diciembre tendrá 13:42h de luz solar, mientras que en Buenos Aires, serán en total 14:28h. Y si nos vamos a Ushuaia, allí casi no tendrán noche, porque el día va a durar 17 horas con 20 minutos.

El solsticio cambia todos los años de fecha y hora debido principalmente a que el período orbital de la tierra no es exacto, sino que tarda 365,24 días en dar una vuelta completa al Sol. Este desfase se ajusta gracias a los años bisiestos, así el solsticio puede iniciarse los días cercanos al 21.

En el momento del solsticio, el sol alcanza su punto más alto en el cielo. Los rayos solares alcanzan perpendicularmente el trópico de capricornio (23,5°de latitud ). En Argentina, este trópico cruza por el norte, a la altura de la provincia de Jujuy. Es decir, que si este dia nos paramos sobre el trópico al mediodía, nuestro cuerpo no proyectará sombra porque tendremos el sol bien arriba.

Tendría sentido pensar que el día más largo es también el más caluroso. Pero este no tiene por qué ser el caso. El verano empieza con el solsticio pero la temperatura de la Tierra tarda algún tiempo, alrededor de un mes, en subir. Las temperaturas más altas del año en realidad se registran a finales de enero o principios de febrero.

La inclinación del eje de la tierra es la que determina la existencia de este fenómeno. El sol empieza a acercarse cada vez más al polo sur y provoca que los días se alarguen. Una vez que llega a su desplazamiento máximo, vuelve a retroceder hacia el ecuador, acortando los días y alargando las noches. El verano finaliza cuando el día y la noche duran lo mismo.

Fuente: SMN.