En una entrevista concedida al periodista Gustavo Altamirano (FM Horizonte) el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica de Firmat, Diego Romero, habló sobre la difícil situación que atraviesan los empleados de la firma Vassalli quienes están teniendo dificultades para percibir sus sueldos en tiempo y forma, además de las versiones que aseguran que, en el mes de noviembre, se producirían algunos despidos de personal.

Según esgrimió el sindicalista, los empresarios a cargo del gerenciamiento de la empresa “están haciendo el trabajo sucio” y su principal intención es “vaciar la empresa”.

Además, denunció que están llevando adelante una estrategia de enfrentamiento entre los trabajadores para debilitar el reclamo.

“Están sembrando el miedo y los obreros tienen miedo” insistió.

Ante este panorama, el joven destacó que el gremio dará batalla para impedir el despido de trabajadores.

“Esto se viene arrastrando desde hace un tiempo. Cuando tomaron la empresa fueron muy claros diciendo que iban a diversificar los productos para mantener la planta de trabajadores. Los compañeros estaban contentos y decidieron acompañar este salvataje de la empresa que se hizo con los trabajadores” destacó y aclaró: “ellos no son héroes. El salvataje lo hicieron los trabajadores que aguantaron cada uno una deuda de entre 70 y 80 mil pesos que se les debía y que lo cobraron con cheques en un año”.

“Después de fin de año empezaron los problemas” relató Romero quien detalló: “empezaron a retrasarse con los sueldos y a suspender y perseguir gente y a ratificar los despidos”.

En ese sentido, resumió el camino que desembocó en la firma de un preventivo de crisis que culminaría a fin de año.

“El primer planteo fue despedir 200 personas. Nos opusimos, estuvimos meses discutiendo hasta que llegamos al Ministerio de Trabajo con un preventivo de crisis que era hasta julio de este año, donde ellos se ahorraron las cargas sociales 75, 25. En julio siguieron con el planteo de despedir 150 personas y necesitaban que les firmemos el preventivo de crisis, nos opusimos, fue una discusión larga y llegamos al acuerdo de firmarlo hasta el 31 de diciembre pero no tenía que haber despidos ni cambios en las condiciones de trabajo. Eso fue un jueves o viernes, automáticamente el lunes nos cambiaron el horario” explicó y dijo que el mayor problema en el cambio de horario laboral reside en el hecho de que, atento a las dificultades para percibir los sueldos, muchos trabajadores optaron por realizar “changas” y, la nueva grilla, les cortaba esa posibilidad.

“Finalmente pudimos revertir una hora y van a entrar a las 7” indicó y opinó: “es todo un conflicto porque está más que claro que vinieron a hacer el trabajo sucio para jorobar a la gente”.

Sobre los retiros voluntarios que la empresa está ofreciendo en los últimos meses y que habrían sido tomados por unos 50 trabajadores, expresó: “en eso no nos metemos. Lo rechazamos pero el que quiere agarrar sabe que lo hace, sólo queremos que sea serio porque estamos hablando que les ofrecían el 50% en 12 cuotas”.

En ese punto, acotó que “ahora ofrecen el 60% en 12 cuotas, o el 80% en 24 cuotas o el 100 % en 36 cuotas”.

“Se contradicen en lo que dicen porque si sacan gente cómo van hacer para hacer más productos. Con menos gente no va a caminar nunca” sentenció y denunció: “están creando una división, queriendo que los trabajadores se peleen entre ellos. Ya les dije que no dejemos que la situación haga que nos peleemos entre nosotros. La vamos a pelear hasta el final y queremos que sean claros con lo que quieren para la fábrica”.