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Entre el campo y la góndola

CAME registró un aumento mensual de 5,4%. Los dos productos con mayores disparidades de precio entre el campo y la góndola fueron la manzana roja y la pera.

El índice IPOD de CAME, que mide la diferencia promedio entre el precio de góndola y origen para una canasta de 20 alimentos agrícolas volvió a empeorar en abril, al registrar un aumento mensual de 5,4%. Los dos productos con mayores disparidades de precio en el mes fueron la manzana roja y la pera. El IPOD ganadero en tanto, mejoró 2,7% y la brecha se redujo a 3,7 veces.

El precio promedio de los productos agrícolas en abril se multiplicó por 5,9 veces desde que salen del campo hasta que llegan al consumidor, reflejando las distorsiones que se encadenan en los valores de esas elaboraciones en todo el recorrido logístico.

Así surge del Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora el Área de Economías Regionales de CAME para una canasta de 20 alimentos agrícolas. En abril, el IPOD aumentó 5,4% frente a marzo, cuando la brecha de precios había sido de 5,6 veces.

Los productos con mayores brechas en el mes fueron: la manzana roja, con una brecha de 11,7 veces, la pera con una diferencia de 11,21 veces, la naranja (8,17), el arroz (7,78), la calabaza (7,46) y la cebolla con una desproporción de 6,99 veces.

En cambio, los productos donde menos se multiplicaron los precios desde que salieron del campo y hasta que llegaron al consumidor, fueron: el pimiento rojo con una desigualdad de sólo 2,7 veces, la frutilla (3,1), el tomate (3,37) y el aceite de oliva con un aumento de 3,39 veces.

De los 20 alimentos agrícolas que integran la canasta del IPOD relevados durante la segunda quincena de abril, en 10 aumentó el precio de origen, en 14 aumentó el precio destino y en 8 mejoró la brecha entre ambos valores.

Precios de origen vs precio destino

En abril continuaron mejorando los precios al productor en una amplia cantidad de elaboración. El aumento más importante ocurrió en la frutilla, donde el agricultor recibió 196% más que en marzo por el kg de su cosecha. Aunque ese incremento responde a la estacionalidad del fruto ya que no es temporada y por lo tanto el costo de manufactura sube y al mismo tiempo, incidieron las intensas lluvias. Como dato positivo, los precios al consumidor de frutilla sólo subieron 16% y eso derivó en que la brecha de precios de origen y destino haya descendido a 3,1 veces desde el 7,92 alcanzado en marzo.

Otros productos donde se mejoraron los pagos a los agricultores en abril fueron:

– El pimiento rojo con un alza de 78,9% al productor y un aumento de 35,6% en el precio al consumidor. La disparidad se redujo a 2,7 veces (desde el 3,6 en marzo).
– La naranja donde el agricultor recibió 59,9% más que en marzo mientras que los valores al público se achicaron 3,2%. Con eso, la brecha bajó a 6,26 veces (desde 10,3 en marzo)
– La papa tuvo una suba promedio, para el productor, de 41,3% y el importe minorista se incrementó 7,3% derivando en una leve reducción de la brecha a 3,63.
– La acelga, con una ampliación del 25,7% al productor, que se combinó con una caída de 18,6% en la valía para el consumidor, permitiendo así una disminución de 5,74 veces (el valor más bajo para ese vegetal desde que en agosto 2015 comenzó esta medición);

Variación de la brecha

En abril hubo 8 productos que mejoraron su disparidad, pero 12 que la empeoraron. Entre las recuperaciones más importantes se destacó la frutilla, donde la brecha bajó 4,82 veces hasta ubicarse en solo 3,1 multiplicaciones (diferencia entre el precio de origen y destino).

Otro de los elementos con mayor alivio mensual en la distorsión fue la naranja donde disminuyó 4,08, aunque se ubicó igualmente en niveles altos (6,26 veces).

El tercer producto donde se observó una mejora en la desigualdad, fue el arroz: la reducción fue de 3,48 veces aunque la distinción en la cadena se mantuvo relativamente alta, en 7,78 veces.

En el otro extremo, los productos con mayor deterioro en la brecha fueron: la mandarina dónde el margen creció 5 veces hasta ubicarse en 8,17 veces, y la lechuga con un incremento en la asimetría de 3,07 veces (de 2,93 veces a 6,00).

Cuando se agrupan los productos por origen, se observa que las mayores distorsiones en la cadena ocurren en los componentes de origen vegetal.

Mientras el IPOD que agrupa a 20 alimentos de ese género alcanzó una desigualdad de 5,9 puntos en abril, el IPOD que aglutina 4 productos animales (huevo, carne de pollo, carne de ternera y leche) se ubicó en 3,7, mostrando incluso una leve caída en relación al valor alcanzado por el IPOD ganadero en marzo pasado (3,8).

Si se combina el IPOD animal y vegetal, extendiendo la canasta a 24 productos, se obtiene una brecha de 5,5 puntos, con un aumento de 3,7% frente a marzo.

El IPOD es un indicador elaborado por CAME para conocer el recorrido de los precios de los principales productos agropecuarios que se venden en fresco en el mercado interno, desde que salen del campo y hasta que llegan al consumidor.

Como es sabido, en el recorrido, hasta que llega a la góndola, acontecen un conjunto de distorsiones que suelen multiplicar por varias veces el valor de origen de muchos alimentos. Esas deformaciones son muy dispares según producto, región y tipo de comercio. Pero en general, suele estar determinada no sólo por los costos de manufactura, almacenamiento o transporte, sino por comportamientos especulativos de muchos actores del mercado.

Hay productos que tienen estacionalidades en determinados meses del año y eso altera las mediciones en ciertos meses. Hay otros donde el traslado de una región a otra incrementa sus costos.

Pero las disparidades de precios en la Argentina supera esos factores detectándose problemas estructurales y comportamientos especulativos que explican por qué lo que paga el consumidor multiplica en tantas veces el costo en el campo del producto. La evolución irracional que muchas veces tienen los precios se explica por varias causas: Los altos gastos de fletes y logística, la elevada carga fiscal, abusos de muchos intermediarios y hasta especulaciones y oligopolios en la oferta en el eslabón comercial que generan abultados márgenes.

Metodología del IPOD

El Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) comenzó a realizarse en agosto de 2015 como una herramienta para conocer las diferencias en el precio que se pagan por algunos productos alimentarios en el campo y en el mercado de consumo.

El relevamiento para elaborar el IPOD de abril se realizó en la segunda quincena del mes, con una cobertura geográfica nacional.

Para obtener los precios de destino se relevaron la Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires, Corrientes, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Juan y Santa Cruz. La medición abarcó: precios online de las principales cadenas de hipermercados, importes de comercios minoristas seleccionados por barrios de cada ciudad (relevamiento presencial), y precios del Mercado Central de Buenos Aires. Se incluyó también a los Precios Cuidados cuando los productos relevados lo tuvieran.

Para obtener los precios de origen, se consultaron telefónicamente a 10 productores de cada alimento localizados en las principales zonas industriales de cada uno de esos productos.

A través del IPOD se busca conocer la variación en el nivel de precios en dos momentos de la fase de comercialización de un producto alimenticio. Estas etapas son:

– Precio de Origen: Valor que se le paga al productor
– Precio de Destino: Valor del producto en góndola

Así, la diferencia de Precio Origen-Destino indica la cantidad de veces que aumenta el precio del producto al comercializarse en góndola.

Fuente: CAME.
photo credit: via photopin (license)

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Redaccion
Redacción de Firmat24
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