En su reciente visita a la ciudad de Firmat, el ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías, fue consultado acerca de los graves problemas hídricos que aquejan al sur de la provincia, en especial por la situación que atraviesa la vecina localidad de Melincué y el probable “rebalse” de la laguna La Picasa.

En ese marco, el funcionario  destacó que se trata de “cuencas cerradas, sin canalizaciones naturales hacia ningún curso de agua importante como el el río Paraná” por lo que los trabajos a realizar para una solución definitiva “son obras muy grandes que hay que ir haciendo paulatinamente y cuidando el ecosistema porque en el trayecto hay muchísimas localidades”.

“Ninguna solución es sencilla” remarcó e indicó: “el tema de La Picasa es más complejo porque es un gran espejo de agua que además necesita inevitablemente una coordinación de las tres provincias involucradas y un rol importante del gobierno nacional. De todas formas, hay obras que van a tener que ver con alteos de ruta y agilizar los niveles de desagüe”.

Sobre la realidad de Melincué dijo: “hoy la situación está controlada. El agua en el casco urbano ha descendido a niveles normales y casi se ha retirado de las calles, se ha fortalecido el anillo defensivo y se está trabajando  fuertemente en el bombeo. La amenaza de lluvias puede traer alguna complicación sobre todo si está acompañada de fuertes vientos y los vientos son del sur. Pero insisto, el anillo defensivo fue reforzado y está en mejores condiciones de resistir aún una lluvia  importante. Quiero ser cuidadoso porque las inclemencias del tiempo que estamos teniendo últimamente son importantes y pueden ocasionar algún problema a la localidad. De suceder alguna circunstancia, vamos a estar allí para mitigar como lo hemos hecho estas semanas”.

“Ya está definido un alteo de toda la ruta 90 que se va hacer en una extensión tal que sirva como una barrera de protección válida y permanente ante este tipo de circunstancias, se va a cerrar el anillo reforzandolo para darle mayor fortaleza a lo que es la llamada defensa norte que va contigua al canal aductor y luego la que está hacia la zona de la ruta 93. Con ese anillo defensivo más reservorios hídricos que se van a construir y por supuesto la potenciación del bombeo incluso con el cambio de algunas bombas que serán reemplazadas por otras que ya han sido encargadas por la Provincia” precisó y contó que serán trabajos que impliquen una erogación cercana a los “100 millones de pesos”.

“Las obras van a comenzar ni bien cese la emergencia, hoy se están haciendo tareas de fortalecimiento sobre ruta 90, el terraplenado que va al lado del canal y lo que tiende a evitar es el ingreso de agua al casco urbano” comentó.
Farías también hizo referencia a los dichos que destacan que el Estado provincial llegó tarde con las obras.

“La laguna de Melincué registra una aumento incesante de su masa hídrica y las previsiones con las que se trabajaba hace 10 o 20 años no son las mismas con las que se trabaja ahora. De hecho hubo obras que se hicieron en u momento y se fortalecieron desde la Provincia. Evidentemente esas obras no alcanzaron y allí sí es cierto que hay que ver una situación muy particular con una obra de terraplenado que en su momento se sacó, por la época de construcción del casino, que es un interrogante  grande que tenemos que dilucidar de porque en ese momento no se cuidó, se movió y hoy está trayendo consecuencias para el casco urbano” subrayó y opinó: “de haberse fortalecido en vez de haberse sacado, seguramente hubiera habido un mayor anillo de protección”.

“También hay que decir que hemos girado fondos en distintas ocasiones al gobierno local que no han sido utilizados en tareas de emergencia para los fines que tenían que utilizar” aclaró.

La Picasa y otros puntos de la región

“La Picasa está creciendo en forma amenazante. La previsión que tenemos, y es la que nos acercan especialistas, es que el crecimiento que se está dando es paulatino, o sea que no va  a producir un gran aluvión de agua de un momento para otro. Esto no quiere decir que no vaya haber inconvenientes” expresó y sumó: “sabemos que de las localidades circundantes, la más amenazada o la que mayor riesgo puede correr es la localidad de Teodelina. De todos modos, no es inmediato y depende de cuánto pueden incrementarse los niveles de la laguna y aun así nosotros ya estamos trabajando no solo en Teodelina sino en las otras localidades para hacer tareas de contención de la masa hídrica y de trabajo con los vecinos ante la emergencia”.

“En Venado Tuerto se hicieron algunas obras que ayudaron al drenaje de las aguas circundantes a la ciudad que crecían en forma amenazante amenazando a algunos barrios. Hoy  la situación está controlada, estable. Después hay otros lugares con complicaciones que tienen que ver con el mismo fenómeno que se presenta en toda la cuenca con altísimo nivel de la napa y la impermeabilidad que tiene el suelo en estos momentos” agregó.

Foto: Gerardo Pachu