El 23 de diciembre del 2015 la ciudad padeció uno de los peores desastres que nos tocó  atravesar, en donde ingresó agua proveniente de las intensas lluvias en distintos sectores de la ciudad, en este sentido Poeylaut expresa, “en ese momento el intendente Maximino y varios de sus funcionarios se reunieron con los vecinos que fueron afectados prometiendo un sin números de obras que servirían para aliviar estas situaciones que no se iban a dar más en la ciudad, sin embargo esas importantes obras se redujeron a tan solo tres laminadores en el viejo camino a Cañada, que fue anunciada como la mega obra hídrica de los últimos años” y agregó. “un año y días después ese experimento no solo que no funciono en ese barrio, sino que la ciudad sufrió nuevamente el anegamiento en otros barrios y que fue producto de la falta de algo tan sencillo como es el mantenimiento y limpieza de los canales, algo que se venía reclamando durante todo el año”, refiriéndose a las obras de limpieza declaró, “la limpieza la están llevando a cabo en estos días” y subraya, “como es habitual se sorprenden los funcionarios cada vez que en algún barrio encuentran un canal o caños tapados, pero no por heladeras sino que por tierra, plantas y pastos, lo que demuestra la falta de responsabilidad de una gestión que ya nos tiene acostumbrado a llegar tarde cada vez que sucede algo”.

Cuando preguntamos a que se refiere cuando dice que esta gestión “llega tarde” cada vez que sucede algo nos responde, “de nada sirve llevar una bolsa de arena cuando ya tenés el agua en tu casa y ver que el sacrificio de años lo perdés en un ratito por la incapacidad de resolver los problemas, en donde aquellos que en lugar de estar experimentando después de muchos años tendrían que estar previendo y anticipándose a situaciones que ya atravesamos” y agrega, “las obras se siguen anunciando y aquellos que tienen la responsabilidad de controlar las mismas, son nuestros concejales que siguen mirando para otro lado. Siguen más preocupados en llegar a acuerdos que los beneficien electoralmente a ellos, que trabajar y controlar cuestiones que tiendan a mejorar y beneficiar a la ciudad”. Poeylaut fue uno de los damnificado en las últimas lluvias y dice estar esperanzado y expresa, “Ojala por el bien de todos los firmatenses el último experimento al que nos sometan de resultado y no tengamos que estar permanentemente mirando al cielo, angustiados y pensando en que medidas vamos a tomar para que el daño, al cual estamos expuestos por el agua sea el menor”.