Este martes, una vecina domiciliada en calle Azopardo sufrió el robo de una pileta inflable ubicada en el patio de su casa. Para llevarse la pileta, el o los delincuentes primero tuvieron que vaciarla. El inusual hecho -que se dio mientras los dueños de casa se encontraban descansando- fue descubierto cerca de la hora 16.