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Cáncer: factores de riesgo y prevención

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Prevención

Las principales pautas que se recomiendan son:

  • Adoptar dietas saludables que estén basadas tanto en el consumo diario de frutas y verduras (al menos cinco porciones por día) y de legumbres, cereales integrales y frutos secos, como en la reducción del consumo de grasas de origen animal (fiambres, embutidos, manteca y leche entera) y de ácidos grasos trans (productos de pastelería, snacks y golosinas, entre otros).
  • Realizar actividad física todos los días, al menos 30 minutos.
  • Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol (más de dos vasos de vino o 350 cc de cerveza por día).
  • Evitar la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas y utilizar protectores solares y ropa que proteja la piel. Estas medidas deben extremarse especialmente en los grupos más vulnerables: niños menores de 3 años y personas de piel blanca, cabello y ojos claros. Dicha recomendación es aconsejable no sólo para aquellas personas que en periodo estival concurren a playas, piletas y lugares turísticos en general, sino también para quienes practican habitualmente deportes y para quienes trabajan en ocupaciones que se desarrollan en espacios abiertos.
  • Usar preservativo en todas las relaciones sexuales para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), asociado con la probabilidad de desarrollar Linfoma y Sarcoma de Kaposi y el Virus del Papiloma Humano (VPH) asociado con cáncer de cuello de útero. Es importante aclarar que dado que el VPH se transmite por contacto sexual (por ejemplo, manos en contacto con zonas genitales), el uso del preservativo no evita totalmente su transmisión.

Controles para prevenir el cáncer:

  • Mujeres de 25 a 64 años:
    Realizarse el examen de PAP a fin de diagnosticar a tiempo el cáncer de cuello uterino. Es fundamental aclarar que si este estudio da resultado negativo durante dos años seguidos, puede seguir realizándose cada tres años.
  • Mujeres de 50 a 70 años:
    Realizar por parte de las mujeres sanas, que nunca padecieron enfermedades en las mamas ni tienen antecedentes familiares, una mamografía cada 2 años. Las mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama deberán decidir con su médico cuál es el momento adecuado para comenzar con los controles.
  • Hombres y mujeres de 50 a 75:
    Realizar el test de sangre oculta en materia fecal inmunoquímico.
    Éste se utiliza para saber si hay presencia de sangre en la materia fecal, no observable a simple vista. Varias son las causas que pueden generar la aparición de sangre oculta en la materia fecal, entre ellas los pólipos o el cáncer colorrectal. Una ventaja de este examen es su simpleza y que puede ser realizado por la persona en su propia casa.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer

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