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«Hace mucho esperamos pacientemente una solución»

Una productora rural relató su angustia ante el desolador panorama que debieron vivir tras la lluvia del jueves.

Tras las importantes precipitaciones que se dieron en la tarde del último jueves, una productora rural que tiene su campo ubicado sobre Ruta Provincial 93 a pocos metros del cruce con Ruta Nacional 33, relató su angustia ante el desolador panorama que debieron vivir. Según denunció, esta realidad se viene repitiendo desde hace tiempo trayendo consigo, entre otras consecuencias, la pérdida de las tres últimas cosechas.

El pedido puntual de la mujer es que el Estado local se haga cargo de la limpieza -y en algunos casos arreglo- de las alcantarillas que -así como están hoy en día- hacen imposible que las aguas que llegan hasta ese sector puedan escurrir con normalidad. Por esto, en estos momentos, tienen casi 30 hectáreas anegadas.

«Sinceramente hace mucho que estamos esperando pacientemente una solución pero ya estamos cansados de que prometan y no cumplan» manifestó Lidia Tenaglia a Firmat24.

Además, la mujer escribió un sentido mensaje en Facebook que, en pocos minutos, recibió varias muestras de acompañamiento y fue ampliamente compartido .

«La historia se repite indefinidamente, la ineptitud y la inoperancia municipal y provincial destruye el sacrificio de los que luchamos día a día contra el clima, hoy el agua volvió a llenar de angustia nuestros rostros, hoy ya no son sólo 25 has de campo, mas camino provincial y vecinos perjudicados, son galpones, casa y dos personas mayores imposibilitadas de usar su vivienda como corresponde, y no es porque nos hayamos quedado de brazos cruzados, fueron muchas las veces que fuimos a ver al Sr G. Caletti, y también al Sr .C. Garziera, y a su colaborador el Sr. M Castro todos prometieron soluciones, y no era mucho lo pedido, sólo limpieza de alcantarillas y cambio de tubos derrumbados para lograr que el agua no llegue a la casa y a la huerta de la cual dependo, para que así como liberaron todas las alcantarillas para que el agua llegue a nuestro campo pedimos que se limpiaran las demás para que el agua siga su curso. .Pero… no fue así, el mañana venimos y lo hacemos no llegó nunca y hoy el agua llega como una gran catarata a mi campo para no poder continuar su viaje y quedarse a destruir todo, cultivo de soja, maíz, producción hortícola, casa, galpones,…..vida. ¿Saben que me dolió mas de todo lo que hoy vivimos? Llegar al campo donde el agua ya estaba 30 cms sobre el camino, sobre la huerta y llegando a la casa y ver a mi viejo con casi 80 años decirme con los ojos mas tristes que jamás le ví, «Ya no tengo más fuerzas». No pude hacer nada. Solo mirar como el agua subía y tapaba todo.

 

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