A media mañana de este sábado, el fiscal de la causa, Matías Merlo, confirmó que “a última hora de la tarde del viernes” se realizaron “dos allanamientos” en barrio Carlos Casado, a pocas cuadras de la casa de Juan Manuel de Rosas y Aristóbulo del Valle, donde fueron asesinados Mario D’ Angelo y Graciela Picech.
Según explicó el funcionario judicial, los procedimientos -que fueron encabezados por él mismo- tuvieron lugar “en un local comercial y en una casa particular”, “a los fines de buscar elementos de interés que puedan tener o no relación con el hecho para poder empezar a desentrañar qué pasó”.
En ese marco, indicó que “se secuestró material de interés para la causa” y que “no hay una persona sospechada directamente de haber participado en el ilícito”. Al mismo tiempo, destacó que “se ordenaron otras medidas” y que, entre otras, ya se tomaron “unas 60 entrevistas” a personas que podrían llegar a brindar algún dato.
En este sentido, cabe recordar que las autopsias practicadas sobre ambos cuerpos indicaron que, tanto Mario como Graciela, tenían golpes de puño y heridas cortopunzantes en diferentes partes del cuerpo. Estas últimas serían las que habrían ocasionado las dos muertes, en una franja que se extiende entre las 12 y la 1 y 30 del miércoles.
Además, atento a las pruebas científicas que se fueron colectando, el fiscal descartó las hipótesis de robo seguido de homicidio y de homicidio seguido de suicidio.










