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Denuncian «estancamiento»

Familiares de los policías procesados por el Caso de A. Meyer denuncian el estancamiento de la causa por la que se encuentran detenidos efectivos que cumplían servicios en la Comisaría 13.

Familiares de los policías procesados por el Caso de A. Meyer denuncian el estancamiento de la causa por la que se encuentran detenidos efectivos que cumplían servicios en la Comisaría 13, entre ellos su máximo responsable.

Los familiares aseguran que  no hay pruebas fehacientes presentadas por privación ilegítima de la libertad y tortura en el caso que conmovió a la ciudad allá por junio de 2013, cuando un joven denunció que sufrió torturas (entre ellos con picana) de parte de los uniformados.

Por la causa, permanecen detenidos y procesados, los policías Edgardo Ale (quien se desempeñaba como comisario de la repartición) José Alberto Sotelo, Walter Gabriel Aguiar, Juan José Zanel, Matías Darío Bustos y Alejandro Darío Copetti.

Según el relato de A. Meyer, el hecho habría ocurrido el último sábado de junio del año 2013, luego que uniformados abordaran al joven en las inmediaciones de la calle Belisario Roldan al 600, ya que él tenía “pedido de traslado” por la fuerza pública, pedido que se recepcionó el 5 de abril del mismo año en la Comisaría 13. Ya en dependencia policial, el denunciante habría sido obligado a quitarse la ropa y sometido a diversas torturas en las que -según la declaración de Meyer- se destaca el uso de picana eléctrica. El caso tomó estado público luego que el joven mostrara ante las cámaras de TDC, las marcas que quedaron en su cuerpo. La versión del joven fue  desmentida y descartada mediante un escrito remitido a los medios de comunicación por parte de Apropol (Asociación Profesional de Policías) quienes a través de un informe médico realizado por los forenses del Poder Judicial descartaron el uso de picana eléctrica en la causa. En estas instancias, la causa se encuentra en estado de sentencia a disposición del Juzgado de Sentencia a cargo del Dr. Jose Curik.

Tras conocerse la denuncia,  el secretario general de Apropol, Alberto Martínez, expresó que “las pruebas indican que no hubo torturas y que la causa se la utiliza políticamente” y que “esto es casi un calco de la metodología de armados de causas como se vienen sembrando en toda la provincia para desalentar el accionar de los trabajadores policiales que tratan de brindar seguridad”.

Días después, la misma agrupación aseguró que, en su informe médico,  los forenses del Poder Judicial descartaron el uso de picana eléctrica en la causa por la que se encuentran detenidos los seis policías.

Contrariando esta versión, en un artículo publicado en Rosario 12 (En septiembre de 2013) el periodista José Maggi reveló partes del fallo del juez Leandro Martin, sobre la causa.

Según detalla la publicación, “el magistrado no dudó en calificar de “torturas” a la brutal vejación a la que fue sometido Alexis Meyer. Primero lo desnudaron, luego lo mojaron con una manguera y finalmente fue picaneado con un cable y un palo. “Allí donde el acto atentatorio contra la dignidad haya pasado cierto umbral de intensidad o ensañamiento que lo torna manifiestamente grave, insoportable a los ojos de la comunidad y a los principios constitucionales que la representan, hay tortura“, afirma.

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